La linterna de Diógenes

UN FENOMENO INTERESANTE

Posted in Uncategorized by lalinternadediogenes on diciembre 26, 2008

Because things are the way they are, things will not stay the way they are.

(“Ya que las cosas están como están, las cosas no permancerán como están.”  Brecht)

Hace unos días, observé un fenómeno interesante.

En un gran almacén, en la entrada del supermercado, había una especie de máquina donde se embalaba y sellaba, bajo la benigna vigilancia de un empleado, cualquier bolsa o paquete ajeno al supermercado. Era un trámite obligatorio para poder entrar a comprar en esta parte del emporio.

Que el cliente de un gran almacén sea considerado como un posible delincuente es más o menos comprensible, hasta razonable; lo que sí me asombra es que los clientes se sometan a tal sospecha sin rechistar. Había incluso personas que se dirigían a la máquina espontáneamente, para envolver sus compras anteriores en plástico.

Que una ama de casa enseñe su bolsa de la compra a la cajera antes de entrar en un supermercado me parece ya bastante denigrante, pero esto de declararse mansamente un ladrón en potencia me parece un signo más de los tiempos demenciales que vivimos.

Todos somos sospechosos antes de probar lo contrario; el poder toma medidas preemptivas que permiten que el sospechoso sea a la vez controlado y mantenido bajo libertad condicional para consumir.

Pocas ya son las cosas que uno puede hacer sin ser vigilado, identificado, controlado, grabado o programado. Pocas son las actividades que se pueden ejercer sin tasa ni tarifa.

Los perros llevan un chip. No se puede velar un muerto en su propia casa. La política se reduce a poder escoger entre Coca Cola y Pepsi Cola, (o Casera Cola si uno es rojillo.)

Todo lo demás está vigilado y fiscalizado y tiene su precio. Desde el gorrilla que te exige un euro por no ayudarte a aparcar tu coche (que tampoco vigila), pasando por Hacienda y la Seguridad Social (se llama así) Endesa, Orange y la Telefónica hasta el último atraco por parte de las pompas fúnebres (¿Quien se opone al entierro verde en España?) cada uno te vigila y te saca algo (¡Ay de ti si quieres darte de baja! ¡Te costará!)

El camino de la vida se ha convertido en una serie de peajes con CCTV.

I wander through each chartered street

Near where the chartered Thames does flow,

And mark in every face I meet

Marks of weakness, marks of woe.

In every cry of every man,

In every infant’s cry of fear

In every voice, in every ban,

The mind-forged manacles I hear.

“Me paseo por las calles fiscalizadas/ Cerca de donde fluye el Tamesis fiscalizado/ Y noto en cada cara que encuentro/ Señales de debilidad, señales de sufrimiento/ En cada grito de cada hombre/ En el grito de miedo de cada niño/ En cada voz, en cada bando/ Oigo los grillos fraguados por la mente.”

(¡Marvilloso William Blake!)

En cuanto la gente empieza a dudar de la utilidad y de la sensatez de tan totalitarias medidas, enseguida se les mete miedo En años pasados: la gripe del pollo y Bin Laden… este otoño: el peligro de un ataque nuclear iraní y de adolescentes mahometanos preparando atentados en Londres.

 (

Una paréntesis… La figura de Bin Laden parece calcado sobre la de Fu Manchu: no pertenece a la raza blanca pero tiene sangre imperial, es extremamente alto, muy culto, dispone de inmensas riquezas, tiene a sus ordenes un ejercito de fanáticos sicarios híbridos que provienen de los lugares más siniestros del Imperio, rige una sociedad secreta, se escapa siempre en el último momento, utiliza armas de extraordinaria sutileza y diabólica cobardía y crueldad, está totalmente entregado a la destrucción de la civilización occidental y sólo el agente Nayland Smith lo consigue mantener a raya. (1)

El peligro amarillo habiendo perdido vigencia, ahora tenemos el Terror Islamico.

)

Fin de parentesis.

Supongo que tenemos lo que merecemos. Durante muchos años comulgué con la filosofía de So Doshin, que se resume en las palabras Hito, hito, hito, subetewa hitono shitsuni aru, que quiere decir que todo depende de la calidad de los seres humanos (del ser humano, del individuo, de la persona).

El Kongo-Zen, hay que decirlo, como tantos otros movimientos bienintencionados, ha demostrado la veracidad de aquello… de forma negativa… por desgracia…

Tropezó con la falta de calidad del ser humano… pero aquello es otra historia.

Sigue existiendo sin embargo, unos de sus ideales: “Vivir mitad para sí, mitad para los demás”… “Crear un cielo en la tierra”… etc…”.

Para que exista la libertad, la igualdad y la fraternidad – por decirlo de alguna forma – tenemos que ser capaces de ser libres, igualitarios y fraternales; no irresponsables, competitivos y asustados.

¿Cómo se hace esto?

So Doshin enseñaba que las cosas grandes se componían de muchas cosas pequeñas y que en cada una de estas se debe de buscar la perfección.

Un idioma consiste en muchas palabras. Cuando la semántica sufre las distorsiones que imponen la publicidad o la política (¿porqué diferenciar?) el idioma se distorsiona. Cuando el idioma se distorsiona, las mentes, cuyas herramientas son las palabras, se distorsionan: siempre a favor del consumo y de la mentira electoral. El medio, como se dice, es el mensaje.

John Kenneth Galbraith llega a unas conclusiones muy similares pero al revés y por diferentes razones:

You will find that the State is the kind of organization which, though it does big things badly, does small things badly, too.

“Veras que el Estado es el tipo de organización que, que hace la cosas grandes malamente, hace las cosas malamente también.”

Hace muchos años, yo tenía un amigo que describía un anarquista como alguien que enjuaga la bañera después de usarla. Si no somos capaces de enjuagar nuestras propias bañeras, nos tenemos – o, peor, nos tienen – que imponer arkhos (jefes). Sólo un hombre libre, igualitario y fraternal sería capaz de vivir sin necesidad de ellos: an arkhos.

La única alternativa es adoptar la deplorable actitud de Mme de Pompadour:

(Après moi le déluge.)

La misma existencia de cualquier tipo de control, que sea policíaco, fiscal, religioso o político (el Papa y el Zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes) representa una permanente y dolorosa confesión de nuestra incapacidad para asumir nuestras responsabilidades individuales, de nuestro fracaso como seres humanos libres, iguales y fraternales. Nos revela como somos: débiles, etnocéntricos y egocéntricos.

El lema de los estados democráticos occidentales podría ser: OBEDIENCIA, ENVIDIA, CODICIA.

Supongo que tenemos lo que merecemos. Pero duele.

Claro que encuentro normal poder cruzar la ciudad a cualquier hora (bueno… ciertas zonas…) sin toque de queda y sin ser agredido. Pero olvido el lujo que esto representa.

Claro que me alegro que si violan a una mujer, ella no irá a la cárcel ni recibirá 200 azotes. ¡Que suerte tienen la mujeres blancas! ¡Hasta pueden cometer adulterio sin ser lapidadas! Pero…  que pena que pueda existir tanta miseria sexual en lo que llamamos occidente.

Claro que soy agradecido por tener un pasaporte que me permite cruzar fronteras, de poder llamar a la policía si me roban o me quieren matar. Pero me duele admitir el fracaso tribal y social que representan las fronteras y la delincuencia.

Claro que puedo decir públicamente todo lo que quiero (si no quebranto la amnesia histórica, ni pongo en duda el holocausto, ni ridiculizo a la casa real ni a Mahoma, ni llamo patriota a un terrorista, ni cometo crímenes de pensamiento similares, ni difamo a nadie que puede costearse abogados), pero si lo que digo no es económicamente rentable, nadie me dejará un espacio para decirlo. Tendré que tener un blog. ¡Lástima que la libertad de palabra sea una libertad condicional y que el poder se sienta tan inseguro que incluso las opiniones más demenciales puedan inspirarle miedo!

Claro que puedo gastar cientos de litros de agua potable todos los días, claro que puedo salir a comprar los alimentos que necesito (y sobre todo los que no necesito). Claro que tengo todas mis necesidades vitales cubiertas: mi único verdadero problema es: ¿Qué objeto superfluo debo comprar ahora? Sin embargo, hago lo que puedo para sentir un poco de mala conciencia.

Claro que para hacer viajes largos, no viajo ni en tren ni en barco sino en avión, potenciando el efecto invernadero, y que en los recorridos medianos uso el sucio (perdón, el coche). Ya sé que así contamino y ensucio, pongo en peligro la vida humana y hago ruido… pero: hoy en día no hay más remedio. Es el precio que hay que pagar por ser libre.

Claro que vivo en un estado de derecho y tengo que asumir el estado de impotencia inducida que impone la democracia.

Claro que me duele tener que admitir que la democracia (2) sea un mal menor; como dice Churchill:

Many forms of Government have been tried, and will be tried in this world of sin and woe. No one pretends that democracy is perfect or all-wise. Indeed, it has been said that democracy is the worst form of government except all those other forms that have been tried from time to time.

“Se han probado y se probarán, muchas formas de gobierno en este mundo de pecado y sufrimiento. Nadie pretiende que la democracia sea perfecta o absolutamente sabia. La verdad, se ha dicho que la democracia sería la peor forma de gobierno si no fuera por todas las otras que se han probado durante los siglos”.

¿Será la famosa “naturaleza humana” la causa de esta entropía que sólo un parlamento con sus prohombres parasitarios puede paliar? ¿Estamos condenados a agarrarnos al clavo ardiente de la democracia porque vivimos en un mundo de “pecado y aflicción”, sin and woe, sencillamente por miedo a padecer cosas peores?

Nadie puede negar que donde se vive (relativamente) de puta madre (extraña expresión), allí suele haber “democracia”, que tenemos mucha más suerte que lo que merecemos: exceso de alimentos y juguetes de todo tipo, agua corriente, higiene, casas con calefacción, escuelas, hospitales, leyes (incluso si son pachecoescas), (sucios) coches automóviles, pensiones (por muy ridículas que sean.). Todo lo que no tienen los “otros”. Una globalización selectiva. Los unos estamos obesos, los otros famélicos y el planeta (que en teoría por lo menos, pertenece a todos) se encuentra contra las cuerdas.

Si el precio que hay que pagar por nuestro oasis de bienestar, es admitir nuestra total incapacidad para gestionar nuestros asuntos solos y ser – por esta misma razón – reducidos a un estado de androides so pena de Gulags, Guantánamos o Franjas de Gaza… pues, mira: ¿Quien se va a quejar?

Antes se les decía a los de “Izquierdas” : ¡Los rojos a Moscou!. El equivalente moderno ahora que han desaparecido las ideologías, tal vez sería ¡Los descontentos bienintencionados a Bangla Desh, a Burundi, a Kabul! (Quizás no sea necesario ir tan lejos: se dice que unos 35.000.000 norteamericanos viven debajo del umbral de la pobreza… y 1 europeo en 7…) Si quieres sobrevivir: trabaja y calla, no mires abajo, no te quites los ojos de la zanahoria…. haz horas extra, trepa, paga tu hipoteca…

Somos unos súper-privilegiados, lo que debería de conllevar una responsabilidad enorme, empezando por lo personal y llegando a lo planetario, pasando por la casa, la comunidad, el pueblo, la nación (horrible concepto) el continente y los siete mares.

Las nuevas teorías de la entropía como dinámica de la evolución, parecen sin embargo, optimistas. Tal vez la globalización multinacional selectiva sea la antecámara del socialismo (el verdadero, no él de los Blair, Zapatero y otros sucedáneos que cantan la Internacional sin entender la letra). Tal vez las grandes corporaciones están preparando sin saberlo, las estructuras que lo haga posible, tal vez un día nos daremos cuenta que “ellos” somos “nosotros”. Tal vez la Tercera Revolución Industrial, la del litio (por ejemplo) y del Internet, aporte un mundo mejor para todos, no solamente una dicotomía norte-sur con ventas de armas incluida.

Well said, old mole! Canst work i’ th’ earth so fast?A worthy pioner!

(“Muy bien, viejo topo. ¡Qué rápido escarbas! ¡Vaya zapador!..”

¡Que mal se le traduce a Shakespeare!)

En la dinámica del Yin y del Yang, cada cosa, cuando llega a su máximo, se convierte en su contrario.

En el campo, la gente, cuando se cruza, se mira y se saluda. En las grandes ciudades, se evita el contacto ocular (o se prepara para ser atracado.)

Bajo la democracia vigente, curiosamente, una de las peores pesadillas imaginables es tener que presidir una comunidad de vecinos, una función que debería aportar la satisfacción de poder mejorar una unidad de viviendas en coordinación armoniosa con los demás inquilinos, su barrio y con la ciudad.

¿En qué mundo vivimos?

Lo global tendrá que reducirse de nuevo un día, a unidades manejables por individuos (la palabra “individuo” tiene connotaciones positivas en otros idiomas europeos). Lo global tiene que convertirse en una herramienta, no un Gran Hermano (me refiero a 1.984, no a un reality show.) Tendrá que ser barato, sencillo y libre de usureros y intermediarios parasitarios (políticos y hombres de negocios).

The future is here. It’s just not widely distributed yet . (William Gibson)

No puedo imaginar cuando este sueño revolucionario se va a hacer realidad. Una cosa sin embargo es (para mi) segura: hay que mejorar la calidad de los seres humanos – no en términos eugénicos, ni intelectuales, ni académicos ni deportivos, ni estéticos, sino en términos de comportamiento social cotidiano: cortesía, colaboración, cooperación, en ser caring (“caritativo, humanitario, bondadoso, afectuoso, comprensivo, compasivo, solidario” son las traducciones que ofrece el diccionario, de la palabra caring).

Para esto hay que empezar por enjuagar cada uno su bañera. Es posible que entonces, todo lo demás venga solo. Que hasta la gran bañera planetaria se quede sin mugre y con agua potable para todos. Que el diluvio no llegue.

(No hay nada como una buena mezcla de metáforas…)

Y el cambio, si cambio hay, empezará allí o no empezará.

Any intelligent fool can make things bigger, more complex, and more violent. It takes a touch of genius — and a lot of courage — to move in the opposite direction.

“Cualquier imbécil inteligente puede hacer cosas más grandes, más complejas y más violentas. Hace falta un toque de genialidad – y mucho valor – ir en la dirección opuesta.”  (E. F. Schumacher)

Do not believe that it is very much of an advance to do the unnecessary three times as fast.

“No vayas a creer que hacer lo innecesario tres veces ás répidamente, es mucho adelanto.” (Peter Drucker)

(1)

Imagine a person, tall, lean and feline, high-shouldered, with a brow like Shakespeare and a face like Satan… one giant intellect, with all the resources of science past and present… Imagine that awful being, and you have a mental picture of Dr. Fu-Manchu, the yellow peril incarnate in one man.

The Insidious Dr. Fu Manchu . (Sax Rohmer)

(2)

Por “democracia” leer “isonomía”…

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