La linterna de Diógenes

LOS ALEGRES SECUESTRADOS DE ESTOCOLMO

Posted in Uncategorized by lalinternadediogenes on octubre 12, 2011

Hace 4  años solamente, había bastante de todo para todos.

(Sin un reparto justo, claro).

Pero bastante había, aquí por lo menos.

Íbamos tirando.

En el mundo llamado primero, por lo menos.

Durante los últimos cuatro años, se ha producido mucho más.

Sigue sobrando de todo.

(Sin un reparto justo, claro).

Pero de pronto hay que “recortar” (es la palabra correcta, creo).

¡Son medidas de austeridad!

(Así se llaman.)

Para que la mayoría tenga menos.

Y la minoría más.

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¿Ha encogido el planeta?

¿Ha sido tanto el aumento repentino de la población mundial que ya no queda ni espacio, ni aire,  ni agua, ni alimentos para todos?

¿Ni viviendas, ni ropa, ni juguetes electrónicos, ni coches, ni aviones, ni drogas, ni mano de obra, ni trabajo que hacer?

¿Ni el resto de las cosas que se necesitan para la vida cotidiana?

(Incluso sin un reparto justo.)

¿Cómo es que, más crecen nuestras economías, más pobres nos quedamos?

Sobraba de todo hace nada y menos.

Había que tirar la mitad.

Y ahora: hay que recortar.

(Un problema era, y sigue siendo, como reciclar toda la basura que generamos.)

¿Cómo es que  puede haber recesión (se llama así) si hemos crecido (muy poco, pero crecido.)

Nuestra riqueza (o pobreza relativa) debería de ser, lógicamente, más grande que antes.

(Sin un reparto justo, se entiende.)

Pero incluso teniendo la misma pobreza relativa que antes, tenemos que recortar.

Más bien: dejarnos recortar.

¿Porqué había que crecer si no estuvimos tan mal hace cuatro años?

¿No habría bastado con un reparto más justo?

¿Con reparar y limpiar la acequias, por así decirlo?

Evitando tantas fugas y escapes.

¿O es que hemos reventado?

¿O será por el universo en expansión?

La pregunta clave:

¿Cómo y porqué, hemos dejado que una casta de desalmados parásitos, sus lacayos y sus matones,  secuestre el mundo y nos imponga estos recortes?

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Su maniobra ha sido muy clara y muy sencilla.

Me apropio una parábola a un tal Jamie Whyte.

(http://www.bbc.co.uk/news/magazine-15155395).

La cuento a mi manera para que no sea tan Spiesser, tan BBC.

$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$

Un usurero presta dinero a un insolvente.

Con intereses, claro.

(Los prestamistas no son ONGs.)

El insolvente no puede pagar.

No tiene dinero y ya nadie le quiere dejar un duro.

El usurero clama que va a perder su dinero.

Amenaza con represalias.

Un padrino potente se entera.

No quiere problemas en su territorio.

El prestamista pertenece a su familia.

El padrino conoce a una señora que tiene ahorros.

La obliga bajo amenaza, a prestar el dinero al insolvente.

Con intereses, claro.

La señora entrega el dinero al insolvente.

El insolvente paga al prestamista, intereses y todo.

Pero no puede pagar a la señora.

Y tendrá  que pedir un nuevo préstamo al usurero.

Con intereses.

El tiburón y sus remoras se quedan con la casa del insolvente.

Y con la empresa donde trabaja.

Le reducen el sueldo y le exigen más horas de trabajo.

Antes de reemplazarlo con una máquina.

O llevar su puesto al tercer mundo.

Dramatis Personae:

El padrino: el gobierno que sea.

La señora: los contribuyentes que sean.

Los ganadores: las altas finanzas que recuperan su dinero, con intereses, claro.

Los que pescan en aguas turbias.

Toda clase de tiburónes y remoras

Ad infinitum

$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$

¡Y luego  cuentan que el prestamista ha sido irresponsable al prestarle dinero a un insolvente!

¡Y que el insolvente era una persona irresponsable!

¡Cuando lo único que quería era tener una casa suya y pretender al nivel de vida de la clase media!

¡Y lo único que quería el usurero era exprimir al insolvente y manipular al padrino!

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¡Era una  maniobra muy hábil!

Pensábamos que íbamos a poder sacar partido.

Que nos caería algo de la bonanza.

Que podíamos cabalgar el tigre del capitalismo.

Sin ser devorados.

Como en la película: La casa del Juego.

A ver si  todo puede terminar igual que en la obra de Mamet.

Me temo que no será así.

Si no movemos el culo.

Muy pronto.

La culpa no es del insolvente, desde luego.

Engañaron a los indolentes-perezosos-demasiado-morenos-pá-ser-honestos-vividores-metecos-mediterráneos.

¡Nunca En Domingo!

¡Ni nunca más!

Ahora los castigan: pan, agua y peor.

¡Y encima, protestan!

¡No tienen vergüenza!

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¿Como han conseguido todo esto?

Fácil.

Nos han convertido en adictos.

Nos hemos convertido en adictos.

Nosotros, los  “ciudadanas y ciudadanos” de a pie.

Nos hemos convertido en adictos.

Dependemos del exterior para todo.

¡Credipendientes!

Dependemos de cualquier cosa menos de nosotros mismos.

Nos hemos malacostumbrado.

Nos han malacostumbrado.

Al animal salvaje se le doma acostumbrándolo a recibir comida.

Luego ataduras.

Luego se le enseña a obedecer.

O no comer.

O ser comido.

“Sacrificado”, como se dice.

Si no obedece, se le torturará y se le drogará.

Como a los animales de los circos.

Sobornado o apaleado, actuará contra su naturaleza.

Aprenderá a no morder la mano que le da de comer.

(Zhuang Zi, capítulo 9)

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¿Qué es la primera cosa que aprende un cachorro?

Si pisa el pedal del cubo de la basura, la tapa se levanta.

¡Así estamos!

Pisando pedales para alcanzar basura.

Hemos perdido nuestra dignidad.

¡Existen hasta personas que beben Coca-cola!

La perdida de dignidad no sería tan grave si no íbamos a perder todo lo demás.

(Salvo, probablemente, los palos.)

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A buen secuestro: ¡Estocolmo!

El control de los secuestradores y la abyecta paciencia de los secuestrados son absolutos.

La impotencia de los secuestrados es también absoluta.

Participamos plenamente en nuestra propia degradación.

Somos los artificios de nuestra propia impotencia.

Incluso disfrutamos de nuestra permanente humillación.

Tenemos religiones, reyes, jerarquías,  famosos, duquesas de alba.

Adulamos, adoramos y alabamos a todo lo que nos empequeñece.

Escogemos democráticamente la salsa con la cual queremos ser comidos.

Con elecciones libres.

Y democráticas.

Y a los descontentos les espera la cárcel o el asilo.

(Privatizados.)

La única esperanza que nos queda a los desesperados, es la Lotería Nacional.

(Privatizada también.)

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Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará; y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará.

(Palabra  de Dios…)

Dios se reúne cada año con los demás Bilderberg.

Cada año en un sitio diferente.

¿Y “todo el que tiene” quien es?

Pues el que va a hacerse con todo lo que “el que no tiene aun lo que  piensa tener”, tenía.

Está claro. ¿No?

*******************************************************************************

Somos vulnerables.

Nos han hecho vulnerables.

Nos hemos hecho vulnerables.

Por debilidad.

Por pereza.

Por bobos.

Por tener cada uno su precio.

Por dejarnos sobornar.

Nos han manipulado.

Nos hemos dejado manipular.

Nos han corrompido.

Nos hemos dejado corromper.

Ahora dependemos de “todos los que tienen” para cada miserable migaja de nuestra miserable existencia.

Lucas 16. 19:  ¿Os acordáis de Lázaro?

¿Debajo la mesa de Dives?

¿Qué comía?

************************************************************************************

El despotismo oriental, y el despotismo occidental, controlan el suministro de todo lo que fluye.

De lo contrario, no serían despotismos.

¿Y qué son las cosas que fluyen?

¿Las de las cuales dependemos?

¿Sin las cuales no podemos sobrevivir?

Somos totalmente vulnerables gracias a nuestra dependencia de, por ejemplo:

La electricidad.

Privatizada.

El agua.

Privatizada.

El gas.

Privatizado.

Los carburantes… y por lo tanto, casi todas las formas de transporte.

Privatizados.

La información.

Privatizada.

El dinero.

Privatizado.

El coche.

No se ha invertido en transporte público.

Nos han condenado al coche particular.

Nos hemos condenado al coche particular.

(Privatizado.)

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¿Y cuales son algunas de las cosas que ya no sabemos hacer para poder depender de nosotros mismos?

¿Nuestras atrófias.?

¿Cuales son los talentos que hemos sacrificado?

Tener espíritu crítico.

ESTÁ DE MODA ESTUDIAR INGLÉS….

Fabricar cosas.

Cada día se fabrican menos.

Aquí.

La mano de obra está más barata por allí.

El dinero no tiene fronteras.

Allí donde la industria se ha ido.

Arreglar y reparar.

(Te acuerdas de tu mamá zurciendo calcetines?)

(¿O de la España de hace 50 años cuando se reparaba cualquier avería con cinta aislante,  un trozo de alambre y mucha imaginación?)

Hoy, con suerte,  llegamos a montar las cosas que nos venden en IKEA.

Estar solos o sin ruido.

Hemos desarrollado una adicción al ruido constante de televisores, radios, teléfonos móviles y artefactos similares.

Apenas podemos andar  por la calle o hacer footing sin tener cosas enchufadas en los oídos.

Hay un miedo enfermizo a la soledad y al silencio.

Y cuando no hay ruido, chateamos.

El propio cuerpo.

La mitad de la población, por lo menos, está adicta a alguna clase de medicina química.

Tiene vida  sedentaria.

Alimentación errónea.

Compensada con visitas a gimnasios.

Sitios malsanos con música estridente y aire condicionado.

Donde no se hace nada que no se podría hacer en casa.

O en un parque.

La mitad, o más, de la población se somete a:

Prótesis.

Y operaciones de todo tipo.

Cirugía plástica.

Quimioterapia:

Consumen además:

Anti-depresivos.

Tranquilizantes.

Iboprofeno.

Analgésicos.

Antibióticos.

Cortisona.

Anti-coagulantes.

Y toda la gama de tratamientos sintéticos.

(A perro flaco, todo son pulgas.)

No despilfarrar.

Se tira más a la basura que lo que entra en casa.

Los autómatas programables no se pueden reparar.

Tienen su fecha de obsolescencia programada.

Se tiran y se compra uno nuevo.

Los coches, igual.

Soñar.

Hemos perdido la capacidad de soñar.

Lo hace la televisión y el cinema para nosotros.

Nuestros sueños vienen prefabricados.

Como las tortillas de papas caseras que se compran congeladas en el supermercado.

Walt Disney ha conseguido la ablación de la imaginación infantil.

Hollywood se ha ocupado de la cirugía plástica.

Divertirnos.

Ni pintamos acuarelas, ni hacemos música, ni escribimos nuestros pensamientos, ni siquiera mantenemos tertulias.

Para poder conversar, ponemos la tele.

Para divertirnos, ponemos la tele.

O nos emborrachamos, como sea.

Con la tele o sin ella.

Informarnos.

Nos hemos globalizado.

El Internet es una maravilla.

El mundo está a nuestros pies.

Todo la información del mundo.

El Internet puede haber sido el canto de cisne del capitalismo.

Globalizando, el capitalismo ha creado una de las armas que  le puede transformar.

Tenemos que agradecer muchas cosas al capitalismo.

Pensad en la vida cotidiana en el siglo 18

O 19.

Incluso entre la burguesía.

Y a pesar de ella

Pero al capitalismo le ha llegado su fecha de caducidad.

Con el Internet ha cavado su propia tumba.

Posiblemente.

Si lo aprovechamos.

Y no nos lo cortan o sabotean. (1)

O lo consiguen controlar.

Como han hecho con los demás fluidos.

Nos hemos hecho muy vulnerables.

A la vez que potencialmente muy fuertes  .

Todo depende de lo que hacemos y como lo hacemos.

No tener prisa.

Tenemos las casas llenas de aparatos para ahorrar tiempo.

Y no tenemos tiempo para nada.

El Internet “va lento”.

Pitamos en los semáforos.

Nuestro ritmo es frenético.

Ya no se fuma en ningún trabajo.

Pero nada se hace bien con prisas.

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Somos unos lamentables y capados secuestrados.

Indefensos, impotentes, inútiles.

Nos identificamos con nuestros raptores.

Muchas veces los adulamos.

Por masoquismo o por envidia.

Tragamos todo lo que nos cuentan.

El euro.

La recesión.

La eurozona.

Los políticos venales.

Moody’s.

Standard and Poors.

Fitch.

Goldman Sachs

FMI, BM, OTAN. OMS. OMT. BCE. CE.

ETC.

Todo este montaje económico, lo hemos tragado.

Esta ficción que no tiene nada que ver con la realidad material, física, palpable, real: la hemos tragado.

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El crédito es una ficción.

Como lo era el patrón oro.

Algo convenido para tener un lenguaje y un criterio comunes.

Para hacer negocio.

Pero ahora el crédito está más fuera de control que nunca.

Se muerde la cola.

Se está devorando.

El crédito es la palanca de los oligarcas, sus lacayos y sus matones, para mover el mundo.

El punto de apoyo somos tu y yo.

Si nos dejamos.

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Ha venido el momento de decir en letras muy grandes:

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Más pronto se convoque una fiesta de cocineras (de Lenin) para aplicar sentido común a las economías, macros y micros… más pronto se reuna una espontaneidad de poetas para crear el nuevo lenguaje que nos liberará de nuestras caducas y paralizantes estructuras mentales… más cerca estaremos de poder vivir a gusto sobre lo que nos queda de la superficie del planeta.

Incluso de poder hacer un paraíso en la Tierra.

Mientras tanto, reflexionemos:

Tu te has hecho la cama, ahora acuestate en ella.

Nadie vendrá a bordarte.

Y si alguien da patadas, pues, seré yo.

Y si alguien recibe patadas, pues, serás tú.

(Brecht/Mahagonny)

(1)    http://blogs.elpais.com/barras-y-estrellas/2011/10/la-guerra-llega-a-internet.html

4 comentarios

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  1. Joan Marrugat said, on octubre 12, 2011 at 10:22 pm

    Este ‘secuestrados de Estocolmo’ te ha salido brillante y atorrante. Apocalíptico y sicalíptico. Refulgente y astringente. En esta madrugada de jueves lo he leído con fruición y aspersión.
    Gracias Diógenes por tu cristalino y luparino ojo clínico y social. Gracias…
    Joan M. desde Barcelona

    • lalinternadediogenes said, on octubre 14, 2011 at 5:16 am

      No es todos los días que una entrada mía sea descrita (además de brillante y apocalíptica) como vago, sexy, lustroso y constriñendo… ni que sea leída con gozo y lluvia artificial.
      No tengo más remedio que tomarlo como un cumplido…
      Gracias, Joan.
      ¡Hasta el sábado!

  2. Satou san said, on octubre 14, 2011 at 11:29 am

    No se puede soportar la presión de forma indefinida.

    Todo sistema lleva implícito el germen de su destrucción.

    Solo hay algo que permanece. Algo común a todos nosotros.

  3. lalinternadediogenes said, on octubre 16, 2011 at 9:12 am

    lalinternadediogenes reblogged this on La linterna de Diógenes.


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