La linterna de Diógenes

LOS DOS LADOS DE CAOS

Posted in Uncategorized by lalinternadediogenes on marzo 14, 2017

 

Está claro:

Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. (Mateo 6. 3)

(La derecha discreparía… ¡Seguro!…)

 

***

 

 

Todos nuestros pensamientos y actos, si miramos bien, no son más que el fruto de unos diálogos de besugo entre las funciones de los dos hemisferios de nuestros propios cerebros binarios, y luego de estos, con cerebros binarios ajenos. Sólo disponemos de funciones contradictorias. Nunca podremos conseguir una perfecta unanimidad, ni dentro de nosotros mismos, ni cara a los demás. Estamos condenados por la estructura anatómica de nuestras cabezas, a perpetuos conflictos, tanto internas como externas.

 

 

Debido a esta dicotomía, todo lo que podemos percibir, imaginar o concebir, lo categorizamos por parejas, como los animales en el Arco de Noé:  macho-hembra, Coca-Pepsi, PP-Psoe, Sevilla-Betis, Yin-Yang, Trump-Clinton, Shia-Sunni, Católico-Protestante… Todos subimos al Arco de dos en dos. Y una vez abordo, tenemos que aguantarnos hasta que la paloma vuelva con su hoja de olivo.

***

 

 

Shu, el emperador del Mar del Sur, se llamaba Súbito.
Hu, el emperador del Mar del Norte se llamaba Furia.
Y el emperador del Centro se llamaba Caos,  Hun Dun.

Súbito y Furia se reunían continuamente en el reino de Caos.
Éste les trataba tan bondadosamente
que Súbito y Furia decidieron recompensarle
y se dijeron:
«Todos los hombres tienen siete orificios
para ver, escuchar, comer y respirar.
Sólo él no tiene ninguno.
¡Vamos a hacérselos nosotros!».
Le abrieron un orificio cada día:
Y después de siete días, Hun Dun murió.

 

 

Hay muchas interpretaciones de esta parábola. Cada traductor aporta la suya. (Otra traducción (Martin Palmer) da Shu: “Cambio” y  Hu: “Dramático”…)

La interpretación que más me gusta, la oí de Alain Baudet:

Shu y Hu representarían los dos hemisferios cerebrales, las dos maneras incompatibles de interpretar el mundo, que ejercen los lados del cerebro. Son las fuentes de nuestras contradicciones permanentes en todos los niveles de la existencia. Las distintas funciones y percepciones que los dos hemisferios captan, interpretan y aplican, determinan prácticamente todo nuestro comportamiento físico, emocional e intelectual.

La zona del cuerpo calloso (que se corta, parece ser, para prevenir la epilepsia) tiene como misión facilitar la comunicación entre los hemisferios. Cada hemisferio sin embargo, habla un idioma diferente, aunque superficialmente parecido al de su homólogo; la comunicación entonces, que debería garantizar el bien-estar de las personas y de la sociedad, “se pierde en traducción”.

¡Mira lo que le pasó al pobre Hun Dun cuando Shu y Hu le impusieron los criterios de la percepción que ellos creían correctas!

Es un poco como las “Naciones Unidas”, donde nadie consigue ponerse totalmente de acuerdo y donde sólo los más fuertes tienen derecho al veto.

 

(LOS REFUGIADOS)

 

De sistemas terciarios se habla poco, o nada. Nuestros cerebros binarios no pueden tener más de dos lados; esto hace que la dialéctica les sea literalmente impensable. Puede haber tesis y antítesis pero siempre faltará el algoritmo de la síntesis (a menos de integrar Tierra y Cielo, pero aquello será otra historia). Queramos o no, somos  maniqueístas mentales.

 

Oh sí, ya sé, ya sé, se habla mucho del “Camino Medio”, de mediadores, de diplomacia, de negociar, de hacer tratos, de dialogar, de medio tutissimus ibis, y de los Medios de Comunicación (que sólo suelen comunicar versiones parciales, a menudo dogmáticas, de la “realidad” que perciben, según sus luces.)

El resultado lo puedes contemplar todos los días en tu televisor, si tienes uno… y valor suficiente para encenderlo.

¿Es posible la objetividad?

 

***

 

 

 

Un poema de la Dinastía Tang (618–907) hace referencia al mito de Hun Dun, que relata Zhuangzi: (1)

¡Que a gusto estuvimos en los días de Caos / No necesitábamos ni comer ni mear! / Pero alguien bien-intencionado vino con su taladro/ Y nos hizo estos nueve agujeros/ Todas las mañanas ahora, tenemos que vestirnos y comer, etc, etc; / Año tras año, nos tenemos que preocupar por pagar los impuestos. / Miles somos, todos luchando por unas pocas monedas, / Nuestras cabezas se entrechocan y nos lamentamos desesperadamente.

Una acertada descripción de la vida moderna… (Pos-natal)

De siete agujeros se ha pasado ahora a nueve. Casi todo en el cuerpo va por dos de cada cosa: brazos, ojos, orejas, etc. ¿Se habrán añadido el pene/clítoris y el ano, a la lista, o el ombligo? Son las únicas partes no-dobles del cuerpo, (Zang/Fu, pineal-Ojo del Cielo-“Mingmu“, y columna vertebral aparte).

Da que pensar.

Cuando se consigue – cosa infrecuente – un equilibrio (más bien una tregua) entre los dos cerebros, en nombre del interés mutuo del organismo y del sentido común general, se puede seguir malviviendo, con apaños, a condición, claro, de que no surja ningún imprevisto.

Piensa en lo a gusto que fornicaban los sistemas bipartidistas “antes”…

Si surgen imprevistos, entonces surgen conflictos entre los individuos y las comunidades… y hasta cruentas luchas intestinas en los hemisferios.

 

***

 

 

Los sabios Hindúes, maestros en lógica, además de en matemáticas y cibernética, descubrieron (no sé si es la palabra) el  tetralemma con sus cuatro opciones. Sólo existen en todas ellas sin embargo, opciones binarias.

 

 

***

 

¡Tampoco hay que tirar la toalla!

La solución puede estar en volver de nuevo a Caos. Habría que tapar los siete orificios sensitivos de la lógica y de la razón, para volver a encontrarnos con un Cuerpo Calloso capaz de amortiguar los conflictos entre los hemisferios.

¡Hun Dun, la “indiferenciación”, la zona borrosa y “caótica” como una pintura china, hace soportables los hemisferios en contradicción! ¡Un Cuerpo Calloso que habla todos los idiomas y ninguno! ¡Que transciende la relatividad de los valores absolutos!

Como el Cielo Anterior, in utero

Caos no posee ninguno de los orificios que admiten las dogmáticas informaciones que aportan los sentidos a los lógicos, razonables, subjetivos y partidarios hemisferios. Allí todo es Uno: es donde se debe llegar para vivir armoniosamente entre las tercas exigencias de los dualismos: en Caos todo es igual.

Los cristianos por ejemplo, como no tenían bastante con un Padre y un Hijo, quienes, inevitablemente, se iban a disgustar por ser dos, buscaron una solución pneumatológica que no era ni Shu ni Hu, ni “Súbito” ni Furia, ni “Cambio” ni “Dramático”. La representaban como una paloma. La llamaron “Espíritu”, que significa soplo, aliento, Rauch, Qi, Prana, etc.

 

 

La paloma es también Pentecostés: “se habla en lenguas” y nada “se pierde en traducción”. Habita el bosque donde se pasean todos los místicos de todos las denominaciones, entre ellos por supuesto, William Blake. Pueden ver el bosque gracias a los árboles y los árboles gracias al bosque.

 

SI LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIÓN …

Chez Hun Dun, la mecánica que se dice “newtoniana” se reconcilia con la “nueva física”, el tiempo con el espacio, lo infinitamente grande con lo infinitamente pequeño, el bosun con las bolas de billar, las “esencias” absolutas con la igualación.

Los, siempre en contradicción, absolutos, se resuelven en Caos.  Allí no hay ni bien ni mal, ni verdad ni falso, ni vida ni muerte, ni sueño ni realidad, ni justo ni injusto, ni pasado ni futuro. Es la zona de la “indiferenciación” entre los hemisferios, es Caos, el cuerpo calloso de los Hombres Sabios.

 

Cuando se comprende que la belleza es bella,
se conoce la fealdad.
Cuando se conoce que la bondad es buena,
se comprende la maldad.
Ser y No-Ser surgen de su opuesto.
Lo Sencillo y lo Difícil se crean mutuamente.
Lo Largo y lo Corto se definen recíprocamente.
Lo Alto y lo Bajo se acompañan uno al otro.
La Voz y el Sonido armonizan.
Lo Anterior y lo Posterior se suceden uno al otro.
El Hombre Sabio actúa en la inacción, enseña sin enseñar.
Las diez mil cosas crecen y se transforman sin cesar.
Crea y cultiva sin clamar posesión.
Actúa y trabaja sin pretender posesión.
Su trabajo concluye y lo olvida.
Por eso es eterno.

(DAO DE JING, CAPÍTULO 2)

Y Zhuangzi:

(Ante esta situación, la única solución razonable) es armonizar todas esas (tesis y antítesis) en la Nivelación celestial y devolver (las perpetuas oposiciones entre los existentes) al estado de Ausencia de límites.

 

 

“Devolver las infinitas oposiciones de las cosas al estado de la Ausencia de límites” significa reducir todas las cosas “esencialmente” distintas unas de otras al estado original de la Unidad “caótica” en que no existen límites definidos entre ellas. Desde el punto de vista subjetivo, se trata de abandonar cualquier juicio discriminatorio que uno puede emitir en el plano de la Razón cotidiana. Al dejar de emitir juicios, ya sean estos implícitos o explícitos, sobre las cosas, según Zhuangzi, uno entra en un estado mental previo a todos los juicios y a cualquier actividad de la Razón, en que ve las cosas en su estado original o Celestial,”carente de esencia”.

Pero conseguirlo no es, en modo alguno, una tarea fácil. Requiere el funcionamiento activo de un tipo particular de intuición metafísica que Zhuangzi llama “Ming” (iluminación). No todo el mundo puede disfrutar de este tipo de iluminación intuitiva, ya que: (…)

El ciego no puede disfrutar de la vista de hermosos colores y dibujos. El sordo no puede disfrutar del son de campanas y tambores. Pero ¿crees que la ceguera y la sordera se limitan a los órganos del cuerpo? No, también se hallan en el territorio del conocimiento. (2)

Por desgracia (o felizmente) parece que encender el Ming  de cada uno, no sea tan fácil.

¿Ming? ¿Iluminación?

(No tiene nada que ver con los Illuminati. Todo lo contrario, diría yo.)

 

Según Toshihiko Izutzu, (Sufismo y taoismo, Vol 2)  la palabra “Ming”significa literalmente “brillante o luminoso”. Podríamos añadir “clara“.

Como buenos aficionados a la MTC y a sus ejercicios energéticos, todos conocemos los meridianos Yang Ming, Mingmu, Mingmen, y lo que representan.

Bueno, ¿Qué es esto del Ming y donde se le puede buscar?

Pues mira, tal vez allí donde la luz puede entrar, en las rendijas entre los mundos, entre la tiranía de los hemisferios. En wabi sabi. En cualquier sitio donde el ego no se asienta como un cuclillo.

Cantaba el poeta (3):

 

 

Además, una vez “iluminado”…  (Del “hombre verdadero”)  siempre queda algo impertérrito e imperturbable en lo más profundo de su corazón, incluso cuando es presa de fuertes emociones, algo que no se ve afectado por éstas, inaccesible.

(El hombre verdadero) es”uno”, tanto si algo le agrada como si le desagrada (en apariencia). Es “uno”, tanto si ve en todas las cosas “una” sola como si no.

Cuando considera (que todo es) uno, actúa como compañero del Cielo, o sea adopta la postura de la Igualación celestial) Cuando considera que (las  cosas) no son “una” , actúa como compañero del Hombre (o sea ve el mundo fenoménico de la Multiplicidad como aparece para el ojo humano) Así, en él, Cielo y Hombre no se estorban (o sea unen en él, armoniosamente, y sin contradicción alguna, la perspectiva “absoluta” del Cielo y la perspectiva “relativa” del Hombre.) Esta es, en verdad, la naturaleza del “hombre verdadero.” (4)

Así que: ¡Cuidado con él! Te puede soltar un puñetazo místico, caótico y armonioso si lo provocas…

She said, there is no reason/ And the truth is plain to see.  (5)                                “Dijo, no hay ninguna razón y la verdad es evidente.”

 

***

 


¿Cual es el sonido de una sola mano que aplaude?… reza el conocido Koan que lleva a un Satori.

“Tres manos que aplauden” no se puede encontrar en ninguna parte, ni en Wikipedia siquiera…

Existen sin embargo, atajos rápidos hacia el Ming:

 

***

 

 

NOTAS

(1)

(http://aglimpseofiraq.blogspot.com.es/2008/10/hundun.html)

(2)

Sufismo y taoismo, Vol 2, Toshihiko Izutsu, p.p. 50, 51.

(3)

“Anthem”

The birds they sang
at the break of day
Start again
I heard them say
Don’t dwell on what
has passed away
or what is yet to be.
Ah the wars they will
be fought again
The holy dove
She will be caught again
bought and sold
and bought again
the dove is never free.

Ring the bells that still can ring

Forget your perfect offering
There is a crack in everything
That’s how the light gets in.

We asked for signs
the signs were sent:
the birth betrayed
the marriage spent
Yeah the widowhood
of every government —
signs for all to see.

I can’t run no more
with that lawless crowd
while the killers in high places
say their prayers out loud.
But they’ve summoned, they’ve summoned up
a thundercloud
and they’re going to hear from me.

Ring the bells that still can ring …

You can add up the parts
but you won’t have the sum
You can strike up the march,
there is no drum
Every heart, every heart
to love will come
but like a refugee.

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack, a crack in everything
That’s how the light gets in.

Ring the bells that still can ring
Forget your perfect offering
There is a crack, a crack in everything
That’s how the light gets in.
That’s how the light gets in.
That’s how the light gets in.

 

(4)

Toshihiko Izutsu, op. cit  p.174

(5)

A Whiter Shade of Pale.

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